viernes, 20 de noviembre de 2009

Las especias: el acento en la gastronomia.


Adiccion es lo que tengo a las especias. No se como se llamaria o si algun especialista en inventarse nombres para enfermedades raras se lo inventaria, a esta particularidad que tenemos algunos cocineros de rodearnos de docenas de condimentos y especias para resaltar el sabor y la calidad de nuestros platos ¿y por que no?, tambien para destacar, y hacer de nuestro estilo culinario un referente gastronomico diferente a lo visto. No sabeis queridos hermanos los dolores de cabeza y quemazos en la lengua que se da uno hasta dar con la proporcion exacta, o com el mezclum correcto en una mezcla de especias. En esto como en todo en la vida, tambien hay detractores, como defensores, de una costumbre que a mi parecer se puede convertir incluso en comida medicinal. La comida muchas veces esta llena de antinutrientes, calorias vacias, grasas saturadisimas y por excesos de coccion de carcinogenos, inhibidores de la proteasa y las transamilasas por procesos incorrectos, fruto muchas veces de la poca meditacion gastronomica.
A este respecto las especias, hierbas, condimentos pueden ayudarnos a contrarrestar muchos de los aspectos negativos de unos habitos gastronomicos no del todo correctos, equilibrando, siendo digestivas, limpiadoras, anti bloqueantes, etc.
A partir de este punto no puedo hacer otra cosa mas que defender una cocina, que gracias a la globalizacion, puede convertirse en un mundo nuevo de sabores, que conviertan el pollo con arroz de todos los dias en una experiencia unica e irrepetible.
Naturalmente las especias, no por englobarse en la misma categoria, son todas iguales ni se tratan de la misma manera, ni en la misma cantidad. Esto me quedo patente con una mezcla que hice un dia de especias tailandesas, cuyo resultado fue, que estuvieron a punto de acordonar la zona. Asi que la experimentacion es una cuestion que hay que manejar con sumo cuidado, sobre todo si se trata de especias poco conocidas.

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